En
esta constelación se ha seguido por diferentes agrupaciones por elementos según
si partían de la narrativa de Perrault (1697), Tieck (1800) o de los hermanos
Grimm (1812). Adicionalmente, se crean diferentes caminos para la variante del
ATU 333 con el relato típico de Italia, Tío Lobo y se le asocian otros álbumes
que referencian a otras culturas (africana y asiática).
Por
último, el sendero creado a partir de variantes literarias que transgreden el
relato y que parte de la adaptación de Rodari, en el que se confunden historias
de caperucitas de colores para aproximarse a Munari, que ya explicita el
contenido de sus cuentos en diferentes historias de caperucitas de colores,
como las que muestra la obra 12 hoys de Konoike y nos conduce
a una variación en la serie de Antena 3, Érase una vez, al conjunto
de relatos de Érase una vez 21 caperucitas rojas y, al blog
especializado en el mundo de caperucita roja como Y para leerte mejor.
Otro
ejemplo, sería el de Perrault que deriva en los álbumes ilustrados que se
mantienen fieles a su historia como los de Mistral, al que añadimos el
booktrailer en Youtube que aparece en el blog, y Potter que en sus
ilustraciones hay conexiones con la obra de Gustave Doré que reinterpreta Helen
Oxenbury, a la campaña cambia el cuento que aparece en Youtube, hasta un
elemento esencial ligado a la tecnología móvil donde se pueden observar estos
contenidos con una funda para el móvil en eBay, para lo que necesitaremos
conexión como El lobo que solo buscaba wi-fi, quizás para mirar el
Instagram de @RedWorld68 o para comentar sobre literatura con
la usuaria Little Red Read.
En
la constelación de Perrault, incluimos la fotografía de Yanagi con Caperucita y
la abuela dentro de la tripa del lobo (esta imagen también podría formar parte
del universo Grimm, pero por el tono sombrío conecta más con Perrault) y esta
imagen icónica encuentra una similar El enorme y malvado feroz de Chabbert, que
finaliza con un abrazo recostados Caperucita y el lobo (un contrapunto),
historia de amor que se sube de tono en el corto animado de Tex Avery, que
simula un entorno en la ciudad que bien podría tratarse de Nueva York (o
Manhattan) y sirve de conexión con la obra de Carmen Martín Gaite o el universo
del cómic de Fables de Willingham.
La
parte más breve, es la dramatización de Ludwig Tieck en 1800, que fue
posteriormente representada como obra de teatro lo que nos lleva a Neck
of the Woods, estrenada en 2015.
La
senda intertextual de estrellas en la constelación de los Grimm es la más
extensa, conectando con los relatos distópicos de Galloway y otra
diferenciación en el álbum de Woollvin en el que Caperucita es quien asesta un
hachazo al lobo por comerse a su abuela, para hacerse un abrigo, y esa imagen
conecta con el videojuego Woolfe: the red Hood diaries,
así como los Cuentos en verso para niños perversos de Roald Dahl y,
esta, con otra obra que reinterpreta los cuentos en tono irónico como la de
Garner y sus Cuentos políticamente correctos.
Otra
parte de la constelación de los Grimm, se hace desde la ilustración y parte de
Arthur Rackham en 1909 y nos lleva desde la renovación de Adolfo Serra hasta la
expresión más experimental en el álbum de Kveta Pacovska y, a partir de los
Premios Hans Christian Andersen de ilustración, conecta con las figuras de
Roberto Innocenti y Anthony Browne cuyo título de álbum, conecta con el de otra
serie en la que está presente el universo de la caperuza roja (En el Bosque,
Into the Woods).
Finalmente,
la obra de los Grimm a los que se conecta la serie con el mismo nombre y nos
sirve para transitar por elementos audiovisuales, como la película Red
riding Hood en 2011, su protagonista rubia y de ojos claros como en el
anuncio de Chanel nº5 y a la figura que aparece en el relato de los Grimm del
cazador que se conecta con los elementos en GIF de el lobo feroz y, también,
con la aparición del cazador en el álbum ¡Si no comí nada!, de Mar
Benegas en el que el lobo se ha zampado a todos los personajes de los cuentos
tradicionales (también al cazador) y visita al doctor (que al final del cuento,
acaba devorado por el lobo cansado de tanta monserga del médico sobre lo que
debe comer) y juega con el sentido del humor en línea con El lobo hace
huelga de Pernaudet, en el que el lobo también muestra su malestar por
ser siempre el villano de los cuentos, elemento que conectamos con un elemento
paratextual como la portada de El gran libro del lobo feroz, en la nieve y,
este lo conectamos con otro elementos paratextual (el título) del álbum Wolf
in the snow.

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