El libro
Como cada año, Freeze, que vivía en un pequeño pueblecito del norte de Europa, preparaba su fiesta de cumpleaños rodeado de los renos que vivían en la montaña cercana a su casa. Era un invierno frío, todo estaba cubierto de nieve, sus amigos no salían a la calle a jugar y los echaba de menos, pero, aun así, estaba muy emocionado porque por fin iba a cumplir diez años. Ya iba a tener una edad con dos cifras, ¡Qué mayor!
Freeze estaba muy contento por celebrar un año más su cumpleaños junto a su familia, a pesar de conocer cuál iba a ser su regalo, pues su familia llevaba regalándole durante nueve años cualquier clase de aparato electrónico.
Esa tarde comieron, bailaron, jugaron y cantaron y Freeze sopló las velas del pastel de chocolate que le había preparado su abuelita la tarde anterior con mucho amor y cariño. Pero la tarde continuó y el niño no recibió regalo alguno.
Nuestro protagonista se fue triste a la cama pensando que al haberse hecho mayor ya no recibiría ningún regalo, pero cuál fue su sorpresa al ver entrar en su habitación a su madre con un libro bajo el brazo. ¡Los libros llevaban prohibidos desde hacía más de tres siglos!
-Mamá, están prohibidos- dijo el niño gritando.
-Shh!- le recriminó su madre.- Baja la voz que te pueden oír.
-Pero…
-Ya sé que están prohibidos, Freeze- dijo sentándose en la cama.- Llevan prohibidos mucho tiempo pero nuestra familia tiene este libro desde tiempos inmemoriales y tenemos la tradición de dárselo al primogénito el día de su décimo cumpleaños.
-Oh que chulo, a ver mamá ¿puedo verlo?
-Sí, es tuyo, pero tienes que prometerme que no se lo vas a decir ni enseñar a nadie, Freeze, tiene que ser un secreto, si nos descubren seremos condenados a muerte.
-Está bien mamá, te lo prometo- dijo cogiéndolo y mirándolo asombrado.- Mamá, ¿Puedes leérmelo, por favor?
-Claro- dijo cogiendo el libro y arropando a su hijo.- Había una vez en un reino muy muy lejano una princesa casadera que al no estar dispuesta a casarse con quien sus padres decidieron, partió a lomos de su caballo para correr aventuras. Freeze, esa era tu tatara tatara…- viendo que se había dormido dejó el libro en la mesita y le dio un beso de buenas noches.
Al día siguiente, se sentó junto a la chimenea y le pidió a su abuelita que le siguiese contando la historia. Así pues, la abuelita muy feliz de ver que su nieto tenía intriga por el libro, continuó el relato por donde su madre lo había dejado la noche anterior.
-La princesa Esmeralda vivió toda clase de aventuras, luchó contra gigantes y magos y se hizo amiga de sirenas y dragones. El rey, su padre, enfadado por el desplante que le había hecho mandó a sus caballeros que la capturasen y la llevasen de vuelta a palacio. La princesa, no obstante, supo combatir todas las alimañas de su padre pues durante su infancia había leído muchos libros y conocía las formas de actuar y el pensamiento humano.
-Así que la princesa consiguió escaparse y vivió feliz para siempre- dijo el niño satisfecho con el final de la historia.
-Eso hubiera pasado si fuese un cuento de hadas, pero, mi querido Freeze, esta historia es real, es la historia de tu tatara tatara tatarabuela.
-Entonces, abuelita, ¡nosotros somos de la realeza!- dijo el niño emocionado y dando saltos de alegría.- Pero has dicho que no tenía un final feliz, ¿Qué pasó? Cuéntamelo por favor, abuelita.
-Está bien. La princesa siguió viviendo aventuras por todo el mundo, pero lo que no sabía era que el rey había mandado a un muchacho de la aldea en la que se encontraba para que la capturase esa noche mientras dormía.
El muchacho entró sigilosamente en la tienda en la que dormía la joven, le empezó a atar las manos y los pies pero no pudo hacerlo, no podía quitarle la libertad a una joven aventurera y soñadora. La princesa se despertó y al ver que el joven la había atado empezó a gritar, el muchacho rápidamente le quitó las cuerdas y le explicó las órdenes que había recibido de su padre.
Esmeralda agradecida con el muchacho por no haber llevado a cabo semejante fechoría, le invitó a seguirla durante su largo viaje. Así pues, los dos jóvenes recorrieron el mundo y vivieron grandes y peligrosas aventuras. Mientras tanto en el palacio, el rey se enfadó mucho y decidió que a partir de ese día los libros estarían prohibidos y todo el que fuese pillado con uno sería condenado a muerte. Y fue así como todos los libros fueron quemados y eliminados, y se pasó a tener dispositivos móviles con los que solo se puede llamar y enviar mensajes.
-Oh abuelita, ¿cómo un rey puede ser tan malo?- dijo el niño apenado.
Como cada tarde, Freeze y Amber quedaron para jugar en la habitación de este, con tan mala suerte que la niña vio el libro que estaba escondido debajo de la cama.
-Freeze, ¿Por qué tienes esto? Los libros están prohibidos, podrían matarte.
-Amber no se lo digas a nadie por favor- le rogó a la niña.- Si mamá se entera de esto me castigará.
-No te preocupes, no lo voy a contar pero, ¿puedes leérmelo? Siempre he querido leer uno.
-Yo...no debería
-Porfa, porfa, porfa.
-Está bien, te lo leeré.
Los niños leyeron el libro e imaginaron y fantasearon con vivir ellos esas aventuras hasta que fue la hora de cenar.
-Amber, espero que algún día podamos vivir nosotros alguna aventura- dijo antes de que la niña saliera de su habitación.
-Me gustaría mucho Freeze y te prometo que si algún día te pasara algo me vengaré, tenlo por seguro.
Tras la cena, el niño subió a su habitación para volver a releer el cuento. De repente escuchó gritos que procedían de la planta de abajo.
-¡Freeze, baja ahora mismo!-gritó su madre.
-¿Qu..é qu..é pasa mamá?- respondió el niño tembloroso al ver a su madre tan enfadada.
-He visto esta tarde como le enseñabas y le leías el cuento a tu amiga, dijimos que no se lo ibas a enseñar nadie, ¿me oyes?, y a nadie incluye a tu amiga.
-Mamá, ella no se lo contará a nadie, es mi amiga.
-Has incumplido tu promesa, estás castigado y no podrás ver a tu amiga de aquí a un largo tiempo.
-¡Te odio!- dijo el niño gritando mientras salía de la casa dando un portazo.
Freeze enfadado se dirigió a la casa de su amiga Amber, de lo que no se percató es de que llevaba el libro en la mano y el vecino loco lo había visto.
-¡El libro, lleva un libro!¡Que lo quemen!- chillaba el viejo desde su balcón.
Esto produjo que muchos vecinos se asomasen a sus balcones y al verlo empezasen a chillar también.
-¡A la hoguera!
-¡Que lo quemen por traidor!
-¡Muerte al niño!
El niño dio media vuelta y corrió hacia su casa. Allí sus familiares, al escuchar los gritos, empezaron a recoger lo indispensable para irse, puesto que sabían lo que había ocurrido y si tardaban mucho más los quemarían vivos dentro de su propia casa.
-Mamá, ¿Qué haces? ¿Por qué preparas las maletas?
-Mi niño, tenemos que irnos, te han visto con el libro y nos quemarán -le explicó con voz dulce a la vez que le sostenía el rostro con las manos.
-Pero no nos pueden hacer eso -dijo impotente.
-Sí pueden, Freeze, la posesión de libros está penado con la muerte y nosotros tenemos uno.
Mientras recogían todo lo indispensable para partir, se empezaron a oír gritos en la calle.
-¡Quemadlos!
-¡Traidores!
-¡Que los quemen!
-¡Muerte! ¡Muerte!...-coreaba toda la gente del pueblo al unísono.
Al asomarse a la ventana vieron como todos los vecinos se habían confabulado contra ellos y, lo que es peor, que los guardias estaban empezando a incendiar la casa.
Freeze llorando se sentó en una esquina esperando que el triste final llegara cuando, de repente, vio que había una carta enganchada en el libro. Al leerla se enteró que estaba escrita por Esmeralda y en ella le explicaba que por si algún día ocurría algo había construido unos pasadizos secretos.
-¡Mamá! ya sé cómo podemos salir de aquí, Esmeralda escribió una carta diciendo que debajo del hueco de la escalera había construido unos pasadizos que van directos a la cuadra.
Efectivamente, cuando se asomaron vieron un pequeño pasadizo, recogieron todas sus cosas y salieron por este, se montaron en los renos y huyeron de la ciudad para siempre.
Lo que no sabían nuestros protagonistas es que se les había caído el libro, que unos días más tarde lo encontraría Amber y que al enterarse de lo ocurrido juraría vengarse.
Link del vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=ctjrwCQGfwk
Referencias
Buck, C. and Lee, J. (2013). Frozen. EEUU: Walt Disney Animation Studios and Walt Disney Pictures.
Deters, K. y Wermers, S. (2017). Olaf's frozen adventure. EEUU: Walt Disney Animation Studio.
Lee, J. y Buck, C. (2015). Frozen Fever. EEUU: Walt Disney Animation Studios and Walt Disney Pictures.
Min-soo, K. and Lee, H. M. (2006). The Snow Queen. Corea del Sur: Yoon's Color.
Ruescas, J. [JavierRuescas] (2018, Mayo 13). Frozen de Disney|Cuento Real y origen.https://youtu.be/dehA-gbKCn8
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